lunes, 15 de diciembre de 2014

De los Juicios de Nüremberg a El Tratado de Roma

Hasta la II Guerra Mundial, las guerras se caracterizaban por luchas para expandir y defender territorios y siempre han existido los excesos. En el año 1386, el Rey Ricardo II de Inglaterra creó el Estatuto para el Gobierno del Ejército, donde establecía límites a los crímenes de guerra. En 1474 Peter von Hagenbach llevó a cabo el primer proceso por crímenes de guerra. Posteriormente, en 1526 Ferdinando de Hungría, en 1570 el Emperador Maximiliano II, y en 1621 el Rey Gustavo II Adolfo de Suecia, crearon códigos con normas humanitarias. 

La II Guerra Mundial tuvo una connotación diferente, ya que además de la expansión territorial, persiguió a la Raza Judía por considerarla enemiga de la Alemania Nazi, que buscaba preservar la raza aria, y por ello pretendieron desaparecerla de la faz de la tierra. Aparecen entonces nuevos crímenes no reconocidos hasta entonces.

Hasta el final de la II Guerra Mundial, no existía un tratado o un marco legal internacional que permitiese juzgar las atrocidades y los nuevos crímenes de guerra del Holocausto Nazi. La comunidad internacional exigió juicio no sólo a los Estados, sino también sanciones individuales a las personas que violaron las leyes de guerra existentes.

Fue así como Estados Unidos, Inglaterra, la Unión Soviética y Francia promulgaron unos Estatutos que contemplaban figuras jurídicas contra los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y que se materializaron en los “juicios de Nüremberg”, dirigidos por Tribunales Militares Internacionales, guiados por unos valores y protocolos de coherencia y respeto, y observados por la Organización de Naciones Unidas.

Nüremberg permitió perseguir, detener y juzgar, de manera individual a los líderes del Holocausto, por los crímenes cometidos dentro y fuera de sus fronteras, abriendo así el camino a la defensa de los derechos fundamentales universales de todas las naciones, en el marco del Derecho Internacional Humanitario.

El ejercicio desarrollado por los tribunales en Nüremberg representó la génesis de la evolución jurídica de los crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y crímenes contra la paz, y dieron paso al establecimiento por parte del Consejo de Seguridad de la ONU de los Tribunales ad hoc que juzgaron en 1993 los crímenes cometidos en la hoy ex Yugoslavia y en 1994 para Ruanda.

Hasta ese momento, los crímenes eran juzgados por tribunales ad hoc que se creaban ante cada necesidad y para un fin específico, por ello surge la necesidad de disponer de un organismo permanente y reconocido por los países parte de las Naciones Unidas.

Fue así como el 17 de julio de 1998, se crea El Estatuto de Roma, durante la "Conferencia Diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional", que exigía que 60 países como mínimo conformasen el quórum para entrar en vigencia, contando hoy en día con la ratificación de 122 países, entre los que está Colombia.


muma .·.

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